¿Cómo elegir el mejor gel de ducha para cada tipo de piel?

14 agosto, 2019

Todos nos hemos encontrado en la situación de no saber qué gel de ducha elegir ante la gran variedad de productos existentes. Escoger el más adecuado no es fácil: hay muchas opiniones y, al fin y al cabo, cada piel es distinta y necesita un cuidado diferente .

Lo más importante es determinar qué tipo de piel tienes para elegir qué gel se adapta mejor a sus características.

Esto es esencial para conseguir, tanto en hombre como en mujer, una higiene adecuada que mantenga tu piel sana e hidratada.

Ten en cuenta tu tipo de piel

No todas las pieles son iguales. Pero sea como sea la tuya, el gel que uses tendrá importantes efectos sobre tu salud dermatológica.

Si tu piel es grasa y con tendencia al acné, es importante que no utilices geles con ingredientes aceitosos ni demasiado hidratantes. Te conviene elegir, especialmente para la cara, productos con fórmulas libres de grasas (oil-free) y no-comedogénicos, para evitar la obstrucción de los poros.

Por el contrario, si tu piel es seca y con tendencia a la descamación, debes tener presente que sus necesidades varían a lo largo del año, en función de la estación y de la frecuencia de baños. Así, los meses más fríos y las duchas recurrentes pueden resecarte, lo que significa que en estos meses deberás usar un gel más hidratante.

Además, es importante saber que la piel se vuelve más seca a medida que nos vamos alejando de la zona de la cara, ya que tiene menos glándulas sebáceas. Así, las piernas tienen pocas glándulas en comparación con la cara, por lo que tienden a sufrir más sequedad.

Es un fenómeno que tiende a acentuarse con la edad, y lo más probable es que, a medida que pasen los años, tu piel necesite fórmulas más hidratantes.

¿Qué gel usar?

Como norma general, es conveniente utilizar productos de calidad que no contengan una cantidad excesiva de jabón, ya que puede ser más agresivo con la piel y eliminar la capa hidrolipídica que la recubre.

Al mismo tiempo, y aunque tu piel no sea excesivamente sensible o seca, debes asegurarte que la estás limpiando de forma adecuada y de que al lavarla no retiras sus aceites naturales, ya que puede provocar irritación, picor o sequedad.

En caso de piel sensible, son más adecuados los geles con menos perfumes y menos jabón, ya que con frecuencia estos ingredientes pueden provocar irritaciones y reacciones alérgicas.

También hay personas con piel atópica que suelen sufrir descamación, irritación, eccema y síntomas desagradables como el picor. Ello se debe a la sequedad, por lo que necesitan un tratamiento específico. Aunque se sabe que la causa principal de este problema es genética, también influyen factores ambientales y alimenticios.

Para mejorar esta afección, lo más recomendable es usar geles dermatológicos que contengan activos tonificantes, hidratantes y protectores. Suelen estar compuestos por ingredientes nutritivos como el aloe vera, la avena o el coco. Estos geles mejoran el estado de la piel al crear una película protectora en la superficie, evitando así la pérdida de humedad y de aceites naturales.

Los geles más adecuados para toda la familia

La piel de bebés y niños es delicada y hay que evitar exponerla de forma innecesaria a agentes químicos e irritantes, ya que se dan muchos casos de alergias y aparición de dermatitis o costra láctea.

Por este motivo, tanto en niños como en adultos, se recomienda utilizar geles 0% que no contengan productos químicos como parabenos, colorantes, alérgenos, phenoxyethanol, ni organoclorados. De esta forma, se ayuda a mantener el equilibro natural de la piel mientras sigue estando hidratada.

Asimismo, es importante que el gel contenga agentes emolientes. A diferencia de una crema hidratante, que aporta hidratación a través de agua, estos también proporcionan nutrición, elasticidad y suavidad. Los agentes emolientes funcionan calmando los síntomas de picor y malestar en las pieles alteradas o extremadamente secas.

Geles para el deporte y el sudor

Los calores del verano y la práctica deportiva causan sudor y que tu piel se exponga más a la transpiración. Debes tener en cuenta que, si no llevas a cabo una higiene adecuada, es probable que aparezca acné o los molestos granos por sudor, sobre todo en la espalda y en la cara.

Si haces ejercicio en el gimnasio, te recomendamos usar algún gel antibacterial, puesto que los gimnasios son fuentes de bacterias. Es probable que tras su uso necesites aplicar un producto hidratante, ya que estos geles pueden resecar más la piel.

Finalmente, recuerda que, tras la ducha, es importante cambiarse de ropa y reemplazarla por otra limpia. Además, es necesario que las toallas que usas para secarte también se hayan lavado recientemente, ya que, de lo contrario, pueden acumular hongos o bacterias.

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