6 consejos para el baño del bebé

25 septiembre, 2019

Hay un pequeño tópico que dice que a los bebés no les gusta el baño, que lloran o patalean. Eso provoca cierto temor en los padres, que ven con cierta preocupación e inseguridad la llegada de ese momento.

Pero ese tópico está bastante alejado de la realidad. Aunque es cierto que algunos se resisten, la mayoría de los bebés disfrutan del baño, y acaban jugando y chapoteando alegres. De hecho, se familiarizan fácilmente con el agua ya que les recuerda el interior del útero de la madre.

La forma de bañar al bebé depende de si se trata de un recién nacido o si ya tiene alguna semana y ya se le ha caído el cordón umbilical. Y si durante los primeros baños el bebé llora o está inquieto, no hay que desanimarse, ya que se acabará acostumbrando

En cualquier caso, los padres se plantean dudas y preguntas al bañar al bebé por primera vez: la temperatura del agua, cómo bañarlo, cuándo, qué jabón utilizar, qué duración debe tener, qué hacer si llora… Intentaremos resolver todas estas cuestiones.

Lo primero a tener en cuenta es que la forma de bañar al bebé depende de si se trata de un recién nacido o si ya tiene alguna semana y ya se le ha caído el cordón umbilical.

Primeros días: baño de esponja

Antes de la caída del cordón umbilical, que suele tener lugar entre 10 días y 3 semanas después de nacer, es preferible lavar al bebé con una esponja para evitar que se moje el cordón y entren gérmenes en la herida del ombligo que puedan provocar infecciones.

Para hacerlo, hay que acostar al bebé sobre una superficie suave y lisa, como una toalla limpia, lavarlo por partes con una esponja mojada con agua tibia, tapando el resto del cuerpo con una toalla para mantener su cuerpo caliente. Una vez acabado, hay que secar al bebé con toques suaves.

En caso de que, accidentalmente, se moje el cordón umbilical, se debe proceder a secar con suavidad con una toalla.

Cuando se haya caído el cordón umbilical

Antes de empezar:

  1. Es mejor bañar al bebé antes de ponerlo a dormir, ya que así se relaja y se le ayuda a conciliar el sueño.
  2. La temperatura de la habitación debe estar entre los 22 y 25 grados.
  3. Hay que bañar con agua tibia, entre 35 y 37 grados. La piel del bebé es especialmente sensible al frío y al calor, por lo que hay que revisar la temperatura con un termómetro de baño o con la muñeca o el dorso de la mano antes de empezar, vigilando que no se enfríe demasiado durante el baño.
  4. La bañera debe rellenarse con unos 10 centímetros de agua.
  5. El baño debe convertirse en un ritual, siempre a la misma hora y siguiendo los mismos pasos.

Además, antes de desvestirlo, deben estar preparados todos los artículos necesarios y hay que tenerlos a mano, para no tener que salir del baño.

Los accesorios que se requieren son: una bañera de plástico, una esponja suave preferiblemente natural, jabón y/o champú neutros sin perfumes ni sustancias agresivas y una toalla suave, opcionalmente con capucha para ayudar a mantener su cabeza seca y caliente.

Para la bañera, puede ser de gran utilidad contar con un adaptador, especialmente durante los primeros meses, ya que facilita la sujeción. Si no se dispone de él, para bañarlo hay que colocar un brazo sobre la espalda del bebé, sosteniendo la axila y el hombro para que apoye su cabeza en el antebrazo. Así está bien sujeto y un poco incorporado.

Cuando empieza el baño:

  1. Lo primero es desvestir totalmente al bebé.
  2. Hay que sujetarle la cabeza y el cuello con una mano, y sumergir en el agua poco a poco, para que se vaya acostumbrando.
  3. Se debe utilizar poco jabón y champú. Para saber cuál utilizar, puedes pedir consejo a la farmacia más cercana.
  4. No hay un orden estricto, pero se puede empezar a lavar por la cabeza y seguir por el pecho, pasando por brazos, manos, piernas, genitales y pies.
  5. Una vez hecho esto, se le puede dar la vuelta con cuidado y lavarle la espalda y nalgas.

Al finalizar, hay que sacarlo, cubrirlo con una toalla limpia y secarlo sin frotar, teniendo especial cuidado en los pliegues. Finalmente, hay que colocarle el pañal y vestirlo antes de que coja frío, así como hay que acordarse de limpiarle la nariz y los oídos.

Otros consejos a tener en cuenta

  1. El bebé no debe quedarse solo durante el rato del baño.
  2. La bañera debe estar colocada a la altura de los padres, para facilitar el baño.
  3. La bañera debe lavarse antes y una vez terminado el baño del bebé.
  4. Hablar y sonreír le transmite tranquilidad y confianza al bebé.
  5. Durante los primeros meses, se aconseja no echar talcos ni colonias para que no aparezcan alergias.

Qué hacer en caso de que llore

Aunque como hemos dicho los bebés suelen disfrutar del baño, si durante los primeros baños el bebé llora o está inquieto, no hay que desanimarse, ya que se acabará acostumbrando. Además de acariciarlo y transmitirle tranquilidad y alegría, es bueno dejarle un juguete con el que tenga especial conexión. Esto le dará seguridad y lo reconfortará. Realmente, la hora del baño es un momento mágico, en el que se crea un lazo emocional muy fuerte entre el bebé y los padres, y que pueden disfrutar todos juntos.

Duración y frecuencia del baño

La duración del baño no debe ser excesiva, ya que los pediatras alertan de que puede causar sequedad en la piel y provocar una dermatitis.

Aunque al principio son los padres quienes deciden la frecuencia, es suficiente con bañar al bebé 1 o 2 veces a la semana, por lo que no hace falta hacerlo cada día. Con todo, a medida que vaya creciendo, por ejemplo, cuando empiece a gatear y se ensucie más, los baños deberán ser más frecuentes, especialmente en época de calor.

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