Propiedades del aceite de almendras para el cabello

9 octubre, 2019

Las almendras son originarias del Oriente Medio y a lo largo de los siglos se han extendido por el mundo. Han sido valoradas por muchas culturas antiguas debido a sus propiedades curativas y beneficiosas para la salud.

Tras un proceso de compresión y de posterior extracción, se obtiene aceite de almendras, un emoliente que rellena los espacios del cabello a nivel celular, por lo que, tras su uso, el cabello se vuelve más suave y adquiere una textura más sedosa.

El aceite de este fruto seco contiene altos niveles de proteína, ácidos grasos omega-3 y vitamina E y es una gran fuente de magnesio, cobre y fósforo. Además, es conocido por su capacidad de combatir los radicales libres, por su efecto antiinflamatorio y por su mejora del sistema inmunitario.

Todas las características del aceite de almendras hacen que tenga numerosos beneficios para la piel y proporcione brillo y fortaleza al cabello.

Es un producto natural y versátil fácil de encontrar en cualquier farmacia cercana. Una vez incorporado a la rutina de higiene personal, sus efectos se notarán en la piel (más hidratada) y en el pelo (más fácil de peinar y manejar).

Cuida el cabello

Aunque todavía no hay investigaciones al respecto, muchos expertos opinan que este aceite promueve el crecimiento del pelo. Al reparar el cabello seco y maltratado, lo fortalece y reduce las puntas abiertas, compensando la pérdida de volumen por este tipo de daños.

El aceite de almendras contiene altas cantidades de vitamina E, un antioxidante natural que combate el estrés ambiental sobre el cabello, como por ejemplo el exceso de exposición a los rayos del sol, ya que proporciona protección solar (SPF 5) de forma natural. Al mismo tiempo, puede ayudar a suavizar y fortalecer el pelo, dándole una apariencia más joven y saludable, y a mantener fuertes el cabello y las uñas gracias a la vitamina B7 o biotina.

La mejor manera de aplicarlo es poner unas gotas en las palmas de las manos, presionarlas y después distribuirlas de forma homogénea a lo largo del cabello, que debe haber sido previamente humedecido, desde la raíz hasta las puntas. Si se cree necesario un nivel más profundo de hidratación debido al estado seco y maltratado por el sol, o al efecto del secador o de otros productos agresivos, se puede optar por mezclar el aceite con otros elementos naturales como una mascarilla de aguacate durante treinta minutos, tras la cual se puede usar el champú y suavizante habituales para retirar los restos. Otra opción es la combinación con aceite de oliva, masajeando el cuero cabelludo durante cinco minutos y dejándolo actuar durante treinta minutos.

Beneficios para la piel

El aceite de almendras también tiene propiedades que ayudan a contrarrestar molestias y problemas de la piel. Entre otras aplicaciones, se puede utilizar para el tratamiento del prurito, de la dermatitis seborreica o de la psoriasis en el cuero cabelludo.

Tradicionalmente, se usaba para mejorar estos trastornos en la Ayurveda de la India y la medicina china, puesto que su aplicación promueve el riego sanguíneo y proporciona una gran cantidad de antioxidantes a la piel. De hecho, se ha utilizado durante siglos para suavizar la piel y tratar heridas menores o cortes. Posteriormente, se descubrió que el aceite de almendras puede mejorar la complexión y el tono de la piel. Su rápida absorción permite utilizarlo como producto hidratante en la cara y el cuerpo, ya que se puede aplicar directamente o mezclado con aceites esenciales, tal y como se hace tradicionalmente en la medicina ayurvédica en su uso para los masajes.

Asimismo, tiene propiedades antifúngicas, por lo que se puede aplicar para tratar el pie del atleta u otras infecciones por hongos de la piel. Al ser un aceite emoliente, ayuda a equilibrar la absorción de la humedad y la deshidratación.

Por otro lado, su concentración de vitamina E contribuye a curar los daños provocados por el sol, así como los signos de envejecimiento y reducción de cicatrices. Lo más recomendable es aplicar el aceite de almendras tras darse una ducha, con la piel ligeramente húmeda y masajear hasta que se haya absorbido completamente. También se puede usar para cuidar la piel de los bebés y para hacerles masajes relajantes después del baño, así como desmaquillante. Al tener propiedades antibacterianas y contiene vitamina A, es ideal para el tratamiento del acné, puesto que es menos graso que otros aceites.

Precauciones importantes

Por lo general, usar aceite de almendras sobre la piel es seguro. Sin embargo, en el caso de alergias severas a los frutos secos, se debe evitar su uso, puesto que la reacción podría entrañar un riesgo grave para la salud.
Tampoco debe aplicarse en el pelo antes de exponerlo al calor del secador, ya que el aceite podría calentarse y quemar el cuero cabelludo o la raíz del cabello.

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